Teoría de la restauración

Teoría de la restauración Fèlix Riera

2019-02-21T22:07:12+00:0019 de febrer, 2019|Articles d'opinió||

Uno de los textos más bellos sobre la memoria y la férrea voluntad del hombre para preservar su pasado es Teoría de restauración de Cesare Brandi. Su lectura nos acerca a una simple verdad: no es posible restaurar una pieza artística si no reconocemos su valor y no tenemos voluntad y medios para preservarla. Estos días marcados por las manifestaciones enaltecidas por el nacionalpopulismo en Madrid, el fin de la legislatura por falta de presupuestos y la celebración del juicio a los políticos independentistas utilizado como espacio para dirimir victorias y derrotas, vale la pena rescatar este sugerente texto que, en síntesis, plantea la duda de si estamos preparados para legar algo al futuro. Viendo el panorama político español uno tiene la impresión de estar frente a la descomposición de una pintura afectada por el craquelado, que ha dejado al descubierto profundas grietas abiertas que provocan el desprendimiento de la capa de pintura. La analogía nos lleva a interrogarnos si no deberíamos dejar de contemplar la decadencia del panorama político español e intentar entre todos restaurar la convivencia. Creíamos que los vientos helados del populismo, la visión iliberal de la democracia, el autoritarismo por consenso y la cuestión catalana no llegarían a afectar al paisaje español pero, sin embargo, ya es una realidad que lo consume todo.

Sólo es posible salvar el marco de convivencia que hemos construido desde 1978 si se toma seriamente el camino orientado a restaurar aspectos tan necesarios como la moderación, la estabilidad o la solidaridad entre territorios antes de que las altas temperaturas de crispación triunfen donde ­antes lo hacía el consenso. La restauración implica, en primer lugar, aceptar que será imprescindible intervenir incorporando nuevos materiales/reformas que hasta hoy unos y otros se resisten a utilizar. Habrá que intentar proteger la pieza de elementos abrasivos, derivados de los intereses políticos y las expectativas electorales de los partidos, que la están deformando hasta hacerla irreconocible. El proyecto de restauración debe quedar en manos de políticos responsables y bien alejado de aquellos que lo pueden convertir en un nuevo caso de mala restauración, como el vivido en la localidad zaragozana de Borja, donde la obra Ecce Homo del siglo XX quedó irreconocible. Debe restaurarse la situación política sin cometer, como advierte Brandi “un falso histórico o perpetrar una ofensa estética”.

Teoría de la restauración, por Fèlix Riera – La Vanguardia